En mi rutina diaria siempre me mantenĂa
ocupada, y aunque no tuviera nada que hacer, lo inventaba. Llamaba a amigos o a
mis primos para hacer algo, cocinar, tomar algo o buscaba alguna excusa para estar rodeada
de gente..
Ahora estoy sola.
Pero estoy mas cerca que nunca de alguien
que nunca imaginé que me faltaba conocer... Yo.
Ya llevo un mes desde que empecé mi gran aventura,
al principio conocĂ mucha gente, y como les contaba en entradas anteriores,
gente que me ha inspirado mucho y entregado una motivaciĂłn increĂble para
atreverme a tener nuevos proyectos. Al
principio siempre habĂan actividades y todo era nuevo para mĂ, tenĂa una
especie de amor-odio con Hanoi, pero de a poco me he empezado a adaptar a la
ciudad, a ser una más del montón y a integrarme a su estilo de vida.
Es difĂcil al principio darte cuenta de
cómo tienes que enfrentar ciertas situaciones en que no tienes a nadie más que
tĂş, en donde lo Ăşnico que queda es confiar en ti mismo con lo harĂas de algĂşn
amigo o familiar. Está bien, pienso, estás sola, pero eres fuerte y valiente y
sabes que si alguien estuviera en problemas lo ayudarĂas, y esa persona se
sentirĂa segura contigo (o eso espero).
Antes cuando estaba en el centro de
Hanoi, vivĂa en un hostal y compartĂa habitaciĂłn con Carol, una española de la
cual me hice muy amiga. Ella manejaba moto, lo cual nos ayudaba a movernos
dentro de la ciudad y era muy fácil ir de un lado a otro.. siempre salĂamos
juntas y siempre tenĂamos panoramas. Luego me mudĂ© y ella se fue a SaigĂłn (Ho
Chi Minh) por temas de trabajo.
Lo que ha pasado en éstas dos últimas
semanas ha cambiado un poco mi percepción de todo lo que era estar acá. Como
les decĂa, me mudĂ©, me cambiĂ© a una casa, ahora vivo con extranjeros, vivo mucho más cerca del trabajo, lo que me
ha ayudado mucho a ganar horas dentro del dĂa, ya que me voy en bicicleta. Mi
entorno es mejor, ya que ahora estoy en un barrio tĂpico vietnamita y no en el
desastre que existĂa en el centro de Hanoi. Todo es más tranquilo… hasta mi
vida.
Ahora estoy totalmente sola en mi trabajo hasta las 5 (porque mi jefa se fue a Europa y mi otro compañero está con un tema de sus
estudios) y después quedo libre. Sé que tengo que ocupar mi tiempo
recorriendo, pero a veces también hay que cuidar el bolsillo. No quiero tener
que gastar tanto dinero, ya que una vez terminado mi voluntariado volveré a
Hanoi con mi amiga (con la que viajaré por el sudeste asiático terminados los 3
meses) e iremos a todos esos puntos importantes por conocer. Conozco a ciertas
extranjeros que viven acá, pero no todos siempre tienen tiempo para salir,
sobretodo por que tienen un ritmo de vida muy distinto, en donde están
trabajando y tienen otras actividades. A lo que voy con todo esto es que ahora
estoy teniendo el tiempo de salir, pero conmigo, o a quedarme en la casa,
conmigo. He tenido el tiempo de analizarme, meditar, conocer que es lo que me
gusta, que me da curiosidad, que me interesa y que no, como reacciono frente a
ciertas cosas.. he tenido charlas internas en que ni yo me pongo de acuerdo y
otras en que me surgen nuevas ideas y proyectos.
El otro dĂa fui a caminar cerca de donde
vivo… me encontrĂ© con miles de cosas interesantes.. una fabrica de helados, una
panaderĂa con unos baguettes demasiado ricos, un lago hermoso y nuevos lugares
en donde puedo ir a probar el exquisito cafĂ© de Vietnam… mientras caminaba
observaba a la gente pasar, habĂan muchos extranjeros, me imaginaba sus vidas, todas
sus experiencias, y su transición desde grandes ciudades a una vida más
sencilla- “¿QuĂ© hacen aquĂ?. ¿Vivirán acá?, Se ven felices…”.
Ayer fui en bicicleta a recorrer para el
otro lado, y fue totalmente distinto a lo que habĂa visto dĂas anteriores.
Mientras más avanzaba menos casas veĂa, menos motos y más vegetaciĂłn.. hasta
que lleguĂ© a un punto es que solo veĂa arboles, plantaciones, escuchaba
gallinas, y todo era verde… EncontrĂ© un camino con un letrero, que indicaba el
inicio de algo, pero no entendĂa muy bien que era lo que decĂa, de todos modos
quise explorar que era… SeguĂ el camino y encontrĂ© una aldea en donde
fabricaban bellĂsimos jarros de cerámica , pedĂ permiso a ver si podĂa
pasar y luego me di cuenta que desde la
aldea podĂa ver un rio repleto de hermosas plantas flotantes que egoĂstamente
tapaban el agua en su totalidad. Al frente mĂo veo un barco estacionado.. me
llamĂł mucho la atenciĂłn por sus colores y la forma en que estaba “armado”… esa
era la fabrica de jarrones. Luego agradecĂ a los aldeanos permitirme conocer el
lugar, en donde ellos asintieron con la cabeza y se pusieron a hablar en su
idioma con ganas de querer comunicarse conmigo sabiendo que no entendĂa nada de
lo que decĂan. Eran gente muy humilde y de esfuerzo, pero sĂ, eran gente muy
alegre.
Cada persona es un mundo, cada una tiene
su propia historia y algo que enseñarte J .
Luego de todo esto me doy cuenta de que
hay infinitas cosas por hacer y cada camino que tomas es por que significa que
ese va a ser un aprendizaje que necesitabas dentro de tu vida… cada experiencia
es solo tuya y solo tĂş eres responsable de vivirla. No significa que te
obligues a salir de casa, pero sĂ, cuando tienes ese impulso de hacerlo y no te
atreves, por miedo o flojera, piensa dos veces, ya que puede ser una
experiencia que estás perdiendo.
Les envĂo un abrazo muy grande
Cariños
LĂł


